Invierno de 1996. Por circunstancias de la vida mi señor padre visitó la Ciudad de Guadalajara, mi vida hasta entonces era solo Beisbol. De futbol solo conocía a Brasil por el campeonato de 1994, por lo tanto Chivas no me representaba nada.
Cuando mi padre regresó de la perla tapatía, me sorprendió con un regalo, ¿Qué creen que era?... ¡Sí! Una playera de mis, ahora, Imponentes Chivas Rayadas del Guadalajara!!!
Cuando la empecé a usar y salí a la calle con ella, la gente me decía: “muy bien Andrés”, “eso es todo, tú si sabes”, “que bonita playera, que gran equipo”, “vamos a ser campeones”, otros me decían: “mmm para eso me gustabas”, “pensé que sabías de futbol”, “quítate eso”. En ese tiempo, todavía no conocía el verdadero significado de esa playera. No distinguía a mis amigos y ni a mis enemigos.
Llegó el año de 1997, verano, y las Chivas se coronaron campeones contra Toros Neza con un marcador global de 7-2. Entonces, fue ahí, cuando me di cuenta de lo que significaba ser seguidor del Rebaño Sagrado. Iniciaron las rivalidades, el futbol se metió en mi vida, se convirtió en parte de mis actividades, solo era Chivas y nada más. Realmente, me convertí en un verdadero aficionado del Guadalajara y toda su rica historia llena del campeonísimo.
Pasaron 15 años, tiempo durante el cual seguí juego a juego a Chivas; cada victoria, cada empate, cada derrota, cada gol; en fin de semana, entre semana; cada liguilla, cada clásico ganado, cada juego de libertadores, las tres derrotas en finales y por supuesto, el campeonato del 2006 en Toluca.
Ahora 15 años más tarde, en casa propia, 10 de Abril de 2011, que gran alegría. El estadio Omnilife imponente, majestuoso, impactante, maravilloso, poderoso, magnífico, el mejor escenario del futbol mexicano hoy en día. América lo visitó por 1ra vez y se llevó tres goles de recuerdo.
Literalmente, un “chamaco” de 18 años abrió la puerta defendida por el arquero Ochoa. Con un gran remate picado hacia la izquierda, anticipando a su marcador, previamente, un gran centro del buen mediocampista Xavi Báez, 1-0. Yo, grité GOOOOOOOOLLLLL!!!!
2do tiempo, entró “marquito” Fabián, joven con tremendas condiciones que hizo una excelente sociedad con Torres para reventar el ángulo superior derecho del marco, 2-0. Yo, volví a gritar GOOOOOOOOOLLLLL!!!!
Pocos minutos más tarde, buen desborde de la “pina” Arellano, el “chamaco de 18” años jaló la marca y al portero, centro y “marquito” de cabeza anota su segundo tanto, 3-0, Yo, nuevamente grité GOOOOOOOOLLLLLL!!!!!!
Faltaban 10 minutos para el silbatazo final, Chivas 3-0 América con goles del Cubo Torres y doblete de Marco Fabián. Yo, gritando “cuatro, cuatro, cuatro, cuatro, cuatro”!!!
Es impresionante lo que me hace sentir este maravilloso equipo, me siento orgulloso de ser aficionado a las Chivas, al Rebaño Sagrado, al más grande de México, al equipo que solo juega con mexicanos, son impresionantes los sentimientos que genera en mi persona.
Este tipo de victorias son las que te hacen sentir orgulloso, son las que te levantan con entusiasmo los lunes por la mañana, son las que sacan una sonrisa durante toda la semana. Estas victorias son las que siempre quisieras vivir.
Ganó Chivas, ganó contundente y categóricamente. América NO existió, el autollamado maestro ha reprobado. NO hubo ningún chiste del “loco” Valdés ni del “Chanfle”.
Pero sí existe el recuerdo, ese regalo que me hizo mi papá hace 15 años. Me regaló el amor que hoy le tengo al equipo más ganador en la historia de este País. Me regaló esa playera de Chivas que aún guardo con mucho aprecio.
Posdata: ¡Gracias Chivas!

Y hubo alguna apuesta por ahi... digo para terminar de festejar jajaja xD
ResponderEliminarSimplemente Majestuoso... Congratulations!!!
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